miércoles, 12 de septiembre de 2007

LA OVEJA PERDIDA EN LA IGLESIA


"¿Qué os parece? Si un hombre tuviera cien ovejas, y una de ellas se perdiera, ¿no dejaría las noventa y nueve, e iría por los montes a buscar a la perdida? Y al encontrarla, de seguro, se alegraría más por ella, que por las noventa y nueve que no se perdieron. Así, no es la voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda ni uno de estos pequeños” Mat. 18:12-14

Un día, cuando tenía 10 años pastaba ovejas en el campo, ese día llovió, hizo mucho frío. Casi no podía moverme por causa de que mi cuerpo que se estaba congelando. Traté de abrigarme lo mejor que podía pero tenía mucho frío. Y la lluvia pasó, entonces me levanté y las ovejas no estaban. Así que inmediatamente salí en busca. Y cuando las hallé estaban todas asustadas y de pronto me di cuenta que habían sido atacados por el zorro y uno de las ovejas estaba herida, inmediatamente lo tomé en mis brazos y lo cargué. En la tarde lo llevé a casa.

En el caminar de la vida cristiana puedes haber sido atacado por el enemigo aun estar herido pero no tienes por qué temer porque tú pastor siempre estará cuando lo necesites y él ya viene para llevarte a casa.


I. CUIDADO PASTORAL.

El pastor que descubre que falta una de sus ovejas, no mira descuidadamente el rebaño que está seguro y dice: "Tengo noventa y nueve, y me sería una molestia demasiado grande ir en busca de la extraviada. Que regrese, y yo abriré la puerta del redil y la dejaré entrar". No; tan pronto como se extravía la oveja, el pastor se llena de pesar y ansiedad. Cuenta y recuenta el rebaño, y no dormita cuando descubre que se ha perdido una oveja. Deja las noventa y nueve dentro del aprisco y va en busca de la perdida. Cuanto más oscura y tempestuosa es la noche, y más peligroso el camino, tanto mayor es la ansiedad del pastor y más ferviente su búsqueda. Hace todos los esfuerzos posibles por encontrar esa sola oveja perdida.

Gracias a Dios, él no ha presentado a nuestra imaginación el cuadro de un pastor que regresa dolorido sin la oveja. La parábola no habla de fracaso, sino de éxito y gozo en la recuperación. Aquí está la garantía divina de que no es descuidada o dejada al desamparo ni aun una de las ovejas descarriadas del aprisco de Dios. Cristo rescatará del hoyo de la corrupción y de las zarzas del pecado a todo el que tenga el deseo de ser redimido. (Palabras de vida del gran Maestro, págs. 146-147).

Aunque existe la posibilidad de que los esfuerzos que Dios realiza en favor del hombre sean rechazados. Pero Dios no quiere "que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 Ped. 3: 9). Es la voluntad de Dios que "todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Tim. 2: 4).

En la parábola podemos ver que el éxito está asegurado con Cristo. Con él tenemos la garantía de nuestra salvación. Por lo tanto cuando Jesús venga por segunda vez nadie se perderá por haberse extraviado, por haber pecado. Si alguien se pierde será porque no quiso levantarse del pecado, que no quiso regresar al redil. Y Dios no puede arrancarte a la fuerza del pecado y llevarte con él a la casa.



II. LA OVEJA PERDIDA

La parábola de la oveja perdida se encuentra dos veces en la Biblia. Aquí en S. Mateo 18 y la otra en San Lucas 15 el que lee la Biblia sin pensar mucho, va a pensar que es la misma parábola. Y en realidad es, pero cuando revisamos el contexto de la parábola podemos darnos cuenta de que Jesús en Lucas está queriendo decir una cosa diferente y en Mateo está diciendo otra cosa diferente.

Les explico, en San Lucas los fariseos acusaban a Jesús con una pregunta, “Si El es el Mesías, ¿Por qué se junta con los ladrones, con los marginales, con los leprosos, con las prostitutas, con la gente que no vale? Entonces Jesús como respuesta a esa acusación en S. Lucas 15 cuenta la parábola de la oveja perdida diciendo que él se junta con esa gente porque esa gente es la oveja perdida. En S. Lucas 15 Jesús está diciendo que la oveja extraviada es la gente que está fuera, en medio de la perdición, en medio de las presiones, en los prostíbulos, en los bares, en los clubes nocturnos. Jesús en S. Lucas está diciendo que la oveja extraviada, está fuera de la iglesia pero en Mateo 18 no.

Si ustedes leen bien el capítulo 18 de San Mateo habla del Reino de Dios. Y en la mitad del capítulo que habla de la iglesia de Dios, Jesús presenta la parábola de la oveja perdida. Hermanos en Lucas Jesús está diciendo que la oveja perdida está fuera de la iglesia, pero en San Mateo Jesús está diciendo que la oveja extraviada, la oveja perdida, en este momento no está fuera de la iglesia. Lo que en S. Mateo Jesús está diciendo que en este momento la oveja perdida está sentada aquí en medio de la iglesia, mirándome con la Biblia abierta en su mano.

Esto es tremendo porque tú puedes preguntar: ¿Por qué dice eso? Entonces, te voy a contar una historia para que veas porqué digo eso.

Cuando yo estaba trabajando de misionero en la ciudad Lima. Conocí a Carlos, un joven que era casado y su primer hijo de 5 años estaba de cumpleaños. El agasajo que le hicieron fue lindo, lo jóvenes de la iglesia jugando los “juegos sociales” y lo hermanos reunidos. La esposa estaba feliz y los suegros también. Cuando terminamos de comer torta, cuando terminó todo, el joven padre, se me acercó y conversamos. Hablamos de su linda familia, me contó que toda la familia era adventista y él había nacido prácticamente en la iglesia y creció allí. Su padre era anciano de la iglesia y madre diaconisa, sus hermanos todos eran cristianos y él tenía un cargo importante en la iglesia. Cuando le felicité por su familia y por su linda vida, se entrestició, se puso muy triste, empezó a lagrimear, entonces le dije ¿que pasa? ¿Te ofendí en algo? No me digo. Fue entonces que empezó a contarme la tragedia de su triste vida cristiana. Dijo: “A pesar de saber que estoy en la iglesia verdadera, no soy feliz. Todos en la iglesia piensan que soy muy bueno hasta me dieron un cargo, pero no saben lo que hago cuando estoy sólo. Sabes, hace dos años que tengo relaciones sexuales con otra mujer, engaño a mi esposa yo no quiero hacerlo pero lo hago. Estoy perdido. Necesito ayuda.

Ahora ¿Díganme hermanos si Jesús no tenía razón cuando dijo que la oveja perdida está dentro de la iglesia?

Un día llegaron dos jóvenes a hablar con un pastor, una pareja de enamorados novios, comenzaron a llorar, se miraron uno a otro, comienza tú, no, habla tú. Pastor dicen ellos, estamos enamorando hace tres años. El Director de Jóvenes y ella Secretaria de la Escuela Sabática, muchachos bonitos. Pero él dice, pastor, estamos hace tres años, pero de un año para aquí vivimos como marido y mujer. La iglesia no sabe, nuestros padres no saben, nadie sabe. Cada vez que sucede nosotros nos arrodillamos, le pedimos perdón a Dios, lloramos, le prometimos que nunca más, pero en quince días todos vuelve a lo mismo. Pastor, por favor ayúdanos, estamos perdidos. Ahora díganme si Jesús no tenía razón cuando dijo que la oveja perdida está dentro de la iglesia. Y esta mañana está aquí.



III. PERDIDO HACIENDO LO BUENO

Bueno, existe gente que está perdida, haciendo cosas erradas cuando nadie ve, como en el caso de estos jóvenes. Pero existe otro tipo de gente perdida. Existe gente perdida que está perdida haciendo todo correctamente, guardando los mandamientos, portándose bien, guardando el sábado, devolviendo el diezmo, no comiendo carne de cerdo. Existe gente perdida en medio de la iglesia portándose maravillosamente bien, cumpliendo todas las normas, viviendo a la altura de los principios de la iglesia.

Tu dirás, no es posible que alguien esté perdido cumpliendo todo, si porta bien, obedece todo, si sigue todo lo que ley dice, todos los mandamientos vive, lo que el Espíritu de profecía aconseja. Si él guarda todo está salvo. Pero infelizmente no es así. Guardar mandamientos y vivir a la altura de las normas de la iglesia no es sinónimo de salvación. Hay mucha gente que cumple y guarda y obedece todo y no está salvo.

Quieren un ejemplo. San Marcos 10 presenta la historia de un muchacho que nació y creció en la iglesia. El joven rico. Aquí, creo que nadie de nosotros guarda los mandamientos de Dios tan estrictamente como el joven rico guardaba y ¿Por qué digo esto? Porque yo no sé si Jesús viniese en este momento y nosotros podríamos mirarle a los ojos y decir: “todo eso que está escrito lo he guardado desde que era un niño” pero el joven rico tuvo la valentía de mirar a Jesús y decir mírame, no hay nada errado en mi vida, está todo correcto. Todo eso que dejaste escrito lo he guardado.

Pero estaba perdido. Tan perdido que no conseguía dormir. En la noche se acostaba en la cama y lloraba desesperado, que me falta si cumplo todo, obedezco todo, si sigo todo, si guardo todo porqué siento este vacío en mi vida, que pasa conmigo y sabía que estaba perdido. Cuando se encontró con Jesús su pregunta fue: ¿Qué debo hacer para ser salvo? Y Jesús le dijo: ¿quieres salvarte? Entonces guarda los mandamientos. Esto fue como un golpe en el hígado: pero ¿Qué, si yo guardo todo? ¿De qué mandamiento estas hablando? Esos de Éxodo 20. Si pero yo guardo estos. Y Jesús le dijo, ahí está tu problema. Tú piensas que la salvación es guardar los mandamientos y no es así. Tú te estas olvidando de lo principal. Tú no me amas. Tú nunca me amaste. En tu corazón no estoy yo. ¿Sabes lo que hay en tú corazón? Tú amas dinero, ¿Quieres ser feliz? Has una cosa, vuelve para la casa. Arranca de tú corazón el dinero y bótalo y colócame a mí en tu corazón. Después vienes y me sigues, pero en cuando tú no me ames, no importa que te portes bien, eso no vale de nada, en cuando tú no me ames, tu conducta no te salva.

Es posible que un joven, que una persona, pase su vida toda en la iglesia y cumpla todos los mandamientos y no ame a Jesús. Es posible. El joven rico es una prueba de eso. Pero es imposible, imposible que un joven ame a Jesús y deje de estar en la iglesia y guardar sus mandamientos.


IV. JESÚS LE MIRÓ Y LE AMÓ

La persona que está perdido haciendo cosas equivocadas por lo menos él sabe por qué él está infeliz, porque está haciendo cosas malas. Pero el que está cumpliendo todo ¿Por qué se siente infeliz? Él no sabe porque. Y este era el problema de este joven. Y cuando Jesús vino, se arrodilló y llorando le dice: Señor ayúdame. La Biblia dice que Jesús lo miró y lo amó. Mi hermano, joven, quiero que sepas una cosa, Jesús vino hoy, está aquí te mira y te ama. Porque eres la persona más importante en este mundo para él.

Así como eres, con tu carácter feo, con las palabras feas que salen de tu boca en un momento de rabia, después te arrepiente y lloras, si eres feo, si eres bonito, si eres rico, si eres pobre. No importa del país de donde seas, no importa el color de tú piel, no importa tú idioma, si te portas bien o si te portas mal. Si en este momento tú vida está maravillosamente bien o si en este momento estoy predicando a alguien que está prisionero de algún vicio, nadie sabe sólo tú y Dios. Y te sientes mal y te sientes perdido.


María, fue violada cuando era apenas una niña de 8 años, y no fue una vez sino ves tras vez fue victima de violación. Cuando tenía 15 años salió embarazada y los padres empezaron echarse la culpa uno al otro y hasta se separaron. El padre tomó a María y lo llevó a otra ciudad donde nadie le conocía y allí ella provocó el aborto. El padre pensó todo está solucionado pero lo que no sabía es lo que era ahora la vida de su hija. María vivió siempre con ese sentimiento de culpa de no haber permitido nacer un ser, de haber quitado la vida a un inocente. Ahora sentía que todo para ella había terminado, que para ella no había perdón. Porque no solamente se había perjudicado ella sino que había provocado la separación de sus padres. Empezó odiar a los hombres, maldecir a los hombres. Un día fue bautizada pero esa vida oscura seguía en su vida y no lo dejaba vivir feliz. Sentía que no valía nada, se sentía una basura que no merecía ser amada. Se preguntaba ¿Cómo me puede amar un hombre? ¿Cómo me puede amar Dios?. Ella vivía sin esperanza, sin amor. Hasta que fue alcanzado por el amor maravilloso de Dios. Un día comprendió que Dios la amaba mucho tal como era. Y María se fue a estudiar a una universidad adventista y conoció a un muchacho que estudiaba teología y ahora es esposa de un pastor y vive llevando ese mensaje de esperanza y poder de Dios que pudo cambiar su vida para siempre.

Así de la manera que estás, que eres, tú eres el hijo favorito de Dios, la hija favorita de Dios. El te ama, y para amarte él no mira tú conducta ni tu condición. Puede ser que ya te hayas bautizado y sientas que no hay cambios en tu vida, siguen los sentimientos de culpa, sigue ese odio a ese alguien que te hizo mucho daño. Puedes estar en una casa que se está quemando que no va más, puedes pensar que vas a morir que nadie será capaz de salvarte. Quiero que sepas una cosa. El viene por ti, Jesús te ama sólo porque estás vivo mientras estés vivo hay esperanza de salvación para tú vida. No importa si te portas bien o te portas mal El te ama. No quiere decir que El esté feliz porque te estas portando mal, no. El está llorando y sufriendo pero te continúa amando. Nunca va a dejar de amarte. Te digo más, continúa esperando y continúa confiando. Nunca va a perder la fe en ti, a pesar que tú a veces te miras en el espejo y digas ya no hay más esperanza. Para ti no puede haber esperanza pero Dios tiene esperanza en ti. Dios quiere todavía trabajar en tú vida, moldearte, perfeccionarte.

Ahora quiero hacer una invitación en nombre de Jesús. Primeramente a los miembros de la iglesia que puedan decidir convivir con Jesús, pasar mucho más tiempo en la comunión con Jesús y mantenerse firmes en la iglesia porque es el momento para que entregues completamente tu vida a Jesús. Y luego a los que todavía no son para que vengas a Jesús tal como eres. Levántate, ponte de pie sin miedo y que no mires tu vida, no mires tu casa, no mires a alguien pensando que dará sanidad a tus herida sino mira a Jesús que ya viene para llevarte a casa.

Oremos


Amén



cualquier sugerencia o comentarios por favor sirvase a escribirme a rimac7@hotmail.com

1 comentario:

Andres Zambrano Garcia dijo...

Excelente estudio, predicacion me ayudo a comprender mas esa parabola y si caemos en pensar que la oveja perdida esta guera de la congregacion de la iglesia y muchos tenemos conflictos interiores que jo hemos llevado al señor para ser curados como la oveja perdida, Dios lo guarde y le siga dando la sabiduria para ampliar mas lo que el Señor nos dice en su palabra.
Bendcines